¿Por dónde empezar?

Comenzar a transitar el camino espiritual, de consciencia, bienestar y autoconocimiento, puede ser tan confuso como enredado. Hoy en día encontramos coaching para cualquier tema que imaginemos, grupos de apoyo, comunidades de Telegram, clases y cursos que prometen acercarnos hacia el interior, y un montó de recursos más que de seguro funcionan, y que al mismo tiempo pueden estar confundiéndonos más sobre qué hacer, cómo empezar, cómo lograr organizar las ideas y cómo transformar esas ideas, cómo reconocer y gestionar nuestras emociones, cómo sanar nuestra vida, y en general cómo andar por este camino que nos lleva a ser uno con el universo.

¿Qué es meditación?

Cuando somos más conscientes sencillamente somos más observadores, es decir, empezamos a desarrollar la capacidad natural para observar nuestros pensamientos, nuestra relación con el mundo que nos rodea, y con ello a tener más capacidad para regular nuestras emociones y habituales reacciones que algunas veces nos roban calma y energía.

El arte de hacer menos

El arte de hacer menos se convirtió en el momento donde me conectaba a diario conmigo misma, donde por un momento dejaba a un lado cualquier quehacer que con seguridad podía esperar, donde elegía estar conmigo sobre cualquier otra cosa, donde resistía al impulso de seguir haciendo y produciendo con un fin, donde estar conmigo era suficiente. A través de este hermoso proceso que ha demandado paciencia y constancia descubrí respuestas a muchas preguntas, ideas que no se me habían ocurrido, nació en mi la confianza y la fuerza que ningún éxito antes había traído.

Guía básica para iniciar a meditar

La gente suele decir: “Intenté meditar, pero mi mente es demasiado hiperactiva. No puedo calmarme. Realmente eso no es para mí”. Todos hemos tenido ese mismo discurso en algún momento u otro. Todos tenemos mentes hiperactivas, y calmar la mente puede parecer que tarda una eternidad, pero eventualmente funciona, requiere paciencia y amor por nosotros mismos, ser más conscientes de quiénes somos realmente, es conectarnos con una parte más profunda de nosotros.